Nelson Estay Molina, Candidato Independiente a la Alcaldía                                                                                                  

A pocos días de haber estado de aniversario por los 126 años de Villa Alemana, me es inevitable no mantenerme ajeno a la gran interrogante de miles de habitantes de la comuna, ¿Con qué nos identificamos los villalemaninos? ¿Somos ‘’Capital del medio ambiente’’ o ‘’Ciudad de la eterna juventud’’?

La verdad es que tras el exponencial crecimiento inmobiliario que ha afectado a la ciudad en la última década y la no protección de espacios verdes, estamos muy lejos siquiera de ser una posible ‘’Capital del medio ambiente’’. Ante ello, es de real importancia contar con un instrumento que cumpla con las necesidades urbanísticas actuales de desarrollo, con la finalidad de que podamos generar una ciudad ordenada, cómoda, saludable y por sobre todo, sustentable.

El Plan Regulador hoy día es una necesidad inminente que la autoridad no puede posponer, nuestra ciudadanía lo ha manifestado fuerte y claro como una prioridad en los cambios que se buscan en nuestra comuna. Por esta razón, soy un convencido de que debemos proteger nuestros cerros, los humedales, la flora y fauna, los cuales deben convertirse y constituir a futuro, el patrimonio verde de nuestra ciudad y un legado para las nuevas generaciones. Junto a esto, se debe enfatizar en tener como proyecto comunal una educación ambiental enfocada en los territorios, en la infancia y adolescencia, con capacitación desde temprana edad, así será muy probable que en 30 años más tengamos un Villa Alemana distinto, con ordenanzas que regulen la desmedida explosión inmobiliaria, que no solo exijan informes de impactos en lo vial, en lo medioambiental y propuestas de mitigación, sino también, que sean capaces de decir que NO a situaciones que comprometen el bienestar de los vecinos de nuestra ciudad.

Por otra parte, dentro de lo que entendemos como identidad, muchos nos sentimos identificados como “la ciudad de la eterna juventud”, siendo sin duda esta idea una representación clara de lo que es el patrimonio intangible de una ciudad.

Para poder determinarnos en el presente, es necesario revalorar y no olvidar la historia construida por nuestros ancestros en este territorio, el legado dejado por quienes dieron los primeros pasos para la existencia de nuestra amada Villa Alemana.

De ahí para adelante las características e interacciones de las personas son las que escribieron nuestra historia, siendo nuestra ciudad reconocida por distintos elementos trascendentales en nuestro diario vivir, como lo serían por ejemplo el agradable clima que a mediados del siglo XX trajo habitantes de distintas partes del mundo a vivir a nuestra comuna, a nuestras expresiones culturales, siendo tierra de poetas, pintores y músicos, aras que han dado grandes reconocimientos e hijos ilustres, a nuestros míticos personajes que parece que viven atraídos por el cuarzo que se encuentra en nuestro suelo, a nuestras bandas de rock caracterizando a nuestra ciudad como tierra de músicos, llevando el nombre de nuestra ciudad incluso fuera de Chile,  a nuestros negocios de barrios, los cuales muchos de ellos se resisten a desaparecer en el tiempo y como no, también a las miles de huellas dejadas por cada uno de nosotros en las calles de nuestra ciudad.

La identidad de cada sector de nuestra ciudad la hacen sus pobladores, y es en ella donde se aúna la autenticidad natural que confluye en una identidad general que solo los de acá logramos entender y decodificar.

Es por ello, que como villalemanino al igual que ustedes, amamos esta comuna y cómo candidato independiente me apasiona el querer trabajar para poder reconciliar una identidad comunal que ha deambulado en los últimos años entre  autoritarismos y palabras vanas de quienes nada saben sobre nuestra historia, del sentir y de sus vecinos. Es por esto que hoy más que nunca debemos convocar a participar en la construcción de una ciudad segura, protectora del medio ambiente, solidaria, participativa y con identidad. Una ciudad donde las personas sientan el arraigo, el compromiso y el derecho a aportar y a participar en las decisiones comunales de forma democrática, en donde nadie quede fuera porque la opinión de todos los vecinos debe ser valorada, escuchada y bien recibida.

Share This